Hola ¿cómo estás? Gracias por estar del otro lado y tomarte un ratito para compartir este espacio.

Durante dos semanas de diciembre estuve en Río Gallegos. Un lugar donde el viento es cotidiano y los atardeceres tienen una inmensidad que no se puede registrar más que con alguna bocanada grande de aire. Cerrando el año, me puse a pensar en esos momentos o escenarios que nos incomodan, como me pasa con el viento. Esa molestia latente que primero te puede hacer enojar y después trae preguntas. Así que en la última carta del año te escribo sobre: la incomodidad.

¿Cómo hace la gente para vivir acá? El viento se lleva las palabras antes de que vos me escuches, ¿cómo hacemos para charlar mientras caminamos? Los colores del atardecer no se parecen a ninguno, pero salir a verlo es realmente un acto de coraje ¿saldría cada tarde si viviera acá?

Desde la antropología, la incomodidad nos trae mucha información. Nos habla de quienes somos, pero no en nuestra individualidad, sino en un espacio y tiempo social con características particulares. Cuando algo nos incomoda es como una alerta de choque entre nuestra forma aprendida de observar e interpretar la realidad y otra, desconocida, borrosa y difícil de descifrar. Es ahí, en ese choque o encuentro, que podemos entender y acercarnos a mundos nuevos, esos que nacen de las tensiones y las preguntas.

Acá van 3 proyectos a modo de invitación para reflexionar y seguir pensando en todo lo que puede despertar la incomodidad ante lo que no logramos comprender a simple vista. 


1. ¿Cómo se siente pertenecer?

Pilvi Takala es una artista finlandesa que trabaja con interacciones sociales, performance, reglas y normas sociales. Sostiene que en el acto de confrontar o contradecir lo establecido es cuando una regla sale a la luz. 

En uno de sus proyectos cuenta que inicia con la pregunta ¿Podés guardar un secreto? Si la persona dice que no, agradece y continúa su circulación. Y si la persona dice que sí, les aclara que se comprometieron a guardar un secreto y les ofrece un pin. Si lo usan es parte de la performance, generando un sentido de pertenencia y reconocimiento entre quienes son parte. 

Cuenta que le gustaría que las personas piensen ¿por qué se pusieron el pin? ¿Cómo se sintieron al ser reconocidos por otras personas con el pin? 

A partir de este trabajo, pensé de nuevo en mi estadía en el sur y la incomodidad que puede surgir del no-pertenecer. Todo lo que sentimos cuando no entendemos cómo funcionan las reglas de un lugar. Y, en este sentido, cómo se manifiesta la tensión entre la pertenencia y la exclusión, y que información nos puede ofrecer.


2. ¿Cuándo es demasiado?

Colores y lunares que pueden agobiarte. Yayoi Kusama es una artista japonesa que utilizó la pintura, la escultura y las instalaciones para indagar en los efectos de la repetición y la psicodelia. Su obra propone escenarios cargados de estímulos que construyen mundos incómodos.